El presidente Luis Abinader afirmó que el saneamiento urbano debe ser considerado una prioridad estratégica para los países de América Latina y el Caribe, al advertir que no puede seguir siendo visto como un tema secundario ni exclusivamente técnico, debido a su impacto directo en la salud pública, la sostenibilidad ambiental, la resiliencia climática y el desarrollo económico.
El jefe de Estado afirmó, además, que no puede existir turismo sostenible, protección efectiva de los recursos hídricos ni salud pública de calidad sin saneamiento, al tiempo que consideró que el acceso al agua segura y a condiciones dignas de saneamiento constituye un elemento fundamental de justicia social.
Al participar en la VII Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (Latinosan 2026) que se celebra del 2 al 4 de junio en el hotel Barceló Bávaro Palace, Punta Cana bajo el lema “Innovación, inclusión y resiliencia: el saneamiento que impulsa salud, equidad y sostenibilidad en América Latina y el Caribe», el mandatario destacó que la República Dominicana ha asumido el compromiso de impulsar una visión de desarrollo basada en el acceso universal a servicios básicos de calidad, mediante importantes inversiones en infraestructura hídrica y sanitaria.
“Apostar por el agua. Apostar por el saneamiento. Apostar por una visión de desarrollo que entiende que no puede existir crecimiento sostenible sin acceso universal a servicios básicos de calidad”, expresó.
El gobernante sostuvo que detrás de cada planta de tratamiento, sistema de alcantarillado o red de distribución de agua existen familias, niños y comunidades que pueden mejorar su calidad de vida, por lo que aseguró que el saneamiento es también una cuestión de dignidad humana.
Durante su intervención el presidente Abinader reafirmó el compromiso del Gobierno con el Proyecto de Acueducto y Alcantarillado con reúso de la zona Verón-Punta Cana, desarrollado dentro del programa de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas.
“Una iniciativa que beneficiará directamente a más de un millón de personas y contribuirá a proteger los recursos naturales, fortalecer la sostenibilidad de nuestro principal destino turístico y garantizar un crecimiento más ordenado para las próximas décadas”, destacó.
El gobernante reconoció que durante décadas el sector acumuló importantes rezagos en gran parte de la región incluyendo la República Dominicana, pero señaló que en los últimos años el país ha impulsado una transformación profunda mediante inversiones históricas en infraestructura hídrica y sanitaria, fortaleciendo las instituciones responsables y avanzando hacia una gestión más moderna, sostenible y resiliente del agua.
Asimismo, indicó que las mejores políticas públicas son aquellas que permiten anticiparse a los problemas antes de que se conviertan en crisis, destacando que gobernar implica pensar más allá de las necesidades inmediatas y construir soluciones para las próximas generaciones.
Abinader exhortó a los países de la región a mantener el agua y el saneamiento entre sus principales prioridades, independientemente de los ciclos políticos o de las dificultades económicas, al señalar que se trata de una responsabilidad compartida para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
“Porque cuando garantizamos agua potable y saneamiento para todos, no solamente ejecutamos obras. Ampliamos derechos. Reducimos desigualdades. Protegemos la salud. Fortalecemos nuestras economías. Y defendemos la dignidad humana”, manifestó.
Al concluir, el gobernante afirmó que la verdadera grandeza de una sociedad no se mide únicamente por lo que construye, sino también por aquello que decide cuidar, destacando que “cuidar el agua es cuidar el presente y el futuro. Es cuidar a nuestra gente. Y es, sin dudas, cuidar la vida”.






