Cada 21 de enero los dominicanos celebran el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano, con la finalidad de venerar una advocación que representa a María, la madre de Jesucristo.
En el siglo XVI, la Virgen de la Altagracia o Nuestra Señora de la Altagracia fue instaurada durante la época colonial.
En el República Dominicana, Monseñor Arturo de Meriño, entonces arzobispo de Santo Domingo, fue quien solicitó a la Santa Sede que fuese establecido como festividad el 21 de enero.






