El presidente Luis Abinader afirmó que el saneamiento de cañadas se ha convertido en una medida clave para evitar muertes y disminuir los daños durante las inundaciones.
El mandatario hizo el señalamiento al rendir un informe sobre los efectos de la tormenta Melissa, que dejó lluvias intensas en todo el país.
Abinader explicó que en el Gran Santo Domingo se han intervenido más de 20 cañadas, con una inversión superior a RD$2,800 millones, beneficiando directamente a miles de familias que antes vivían expuestas a desbordamientos y aguas residuales.
Según los reportes oficiales, una de las zonas más beneficiadas ha sido Los Girasoles, donde el riesgo de inundaciones se redujo significativamente tras los trabajos realizados.
En este sector, donde habitan unas 30 mil personas, el nivel de anegamiento bajó de un 100% a un 30%.






