MADRID/BRUSELAS.- El canciller de Alemania, Friedrich Merz, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han pedido a Bruselas que ponga en marcha instrumentos «decisivos» y «contundentes» contra aquellos países que provocan distorsiones en el mercado y superar así los desequilibrios del mercado, en un señalamiento a China que los líderes de las dos mayores economías de la Unión Europea (UE) no han querido hacer explícito.
En una misiva conjunta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han alertado del socavamiento de la igualdad de condiciones para las empresas europeas, la posición de la UE como productor industrial «clave y soberano» y su capacidad de innovación, lo que supondrá una mayor dependencia geopolítica y riesgos económicos para el continente.
«Por todas estas razones, necesitamos medidas urgentes para hacer frente a estas amenazas y diversificar y reducir los riesgos», han destacado Macron y Merz.
En este sentido, han insistido en que Bruselas debe dotarse de un instrumento «creíble» para reaccionar y adoptar acciones «contundentes», entre ellas la exclusión inmediata del mercado interior «si fuera necesario».






