Militares y civiles constitucionalistas advirtieron este viernes sobre lo que consideran riesgos de que las tensiones entre República Dominicana y Haití puedan ser utilizadas para provocar un conflicto entre ambos países que abra las puertas a una intervención extranjera, al tiempo que anunciaron una marcha hacia el Palacio Nacional para reclamar derechos que aseguran les han sido negados durante los últimos seis años.
La advertencia fue realizada al conmemorarse el 63 aniversario del golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 que derrocó al presidente Juan Bosch, primer mandatario elegido democráticamente después de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
Andrés Fortunato Victoriá, presidente de la Fundación de Militares Constitucionalistas del 24 de Abril de 1965, encabezó una ofrenda floral ante la estatua del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, desde donde el grupo volvió a reclamar al Gobierno el reconocimiento de derechos adquiridos por militares y civiles que participaron en la Revolución de Abril.
Los constitucionalistas sostienen que durante seis años han planteado sus reivindicaciones a las autoridades sin obtener una respuesta definitiva, razón por la cual anunciaron que llevarán nuevamente su reclamo hasta el Palacio Nacional.
No es la primera vez que el grupo formula esta demanda. A principios de septiembre, Fortunato Victoriá reclamó públicamente al Estado cumplir las reivindicaciones pendientes de los militares constitucionalistas y sostuvo que quienes participaron en la defensa del orden constitucional continúan esperando el reconocimiento de esos derechos.
Durante el acto de este viernes, los excombatientes aprovecharon la fecha para establecer un paralelismo entre la ruptura institucional de 1963 y problemas que consideran todavía pendientes dentro de la democracia dominicana.
Atribuyeron al golpe contra Bosch y a los acontecimientos posteriores parte del origen de males como la corrupción, la impunidad, la inseguridad y la ineficiencia estatal, una interpretación histórica asumida por la organización.
También defendieron el carácter democrático del levantamiento constitucionalista de abril de 1965, cuyo propósito fue restablecer el Gobierno constitucional encabezado por Bosch, derrocado en 1963. Ese objetivo histórico del movimiento constitucionalista está documentado en fuentes sobre la Revolución de Abril.
Fortunato Victoriá reiteró además la propuesta de impulsar una denominada “cuarta fuerza política constitucional y electoral”, concebida por la organización no como un nuevo partido, sino como un movimiento orientado a promover educación constitucional, ética y valores dentro de las organizaciones políticas. La propuesta había sido presentada públicamente por la fundación en agosto.






