Bruselas (EuroEFE).- La cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) concluyó este viernes con un compromiso renovado de apoyo a Ucrania ante la compleja fase en la que ha entrado el conflicto con Rusia, una reunión que también volvió a poner de manifiesto las diferentes posturas en política migratoria entre estados miembros, con la crisis de Ceuta en el centro del debate.
Los líderes de la UE quisieron arropar al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien afronta dificultades crecientes en el conflicto ante Rusia debido a la intensificación de las hostilidades, el levantamiento del veto estadounidense a las importaciones de diésel ruso o la incertidumbre sobre la continuidad de la asistencia de Washington en telecomunicaciones y transferencia de inteligencia.
En una concurrida rueda de prensa tras participar en la reunión, Zelenski expresó su confianza en que Starlink, el sistema de satélites del magnate estadounidense Elon Musk, restaure sus servicios a Ucrania relacionados con la defensa militar del país, y no quiso desvelar si Ucrania va a seguir atacando refinerías rusas pese al supuesto alto el fuego energético, que ninguna de las dos partes ha confirmado.
Zelenski, quien aprovechó la ocasión para pedir financiación adicional a la UE, en concreto, 70.000 millones de euros más para 2027 que se sumarían al préstamo que los Veintisiete acordaron conceder a Kiev de 90.000 millones al final del año pasado tras unas largas y complejas negociaciones.
La Comisión preparará ahora una propuesta para cubrir las necesidades de Ucrania estimadas para el próximo año ante la continuidad del conflicto y al no bastar la cantidad antes mencionada para 2026-27.
«Esto nos ayudaría a contener a Rusia y nos permitiría producir dos o tres veces más drones», dijo Zelenski, cuya petición llega en medio de los llamamientos de varios líderes de la ultraderecha europeos, como la francesa Marine Le Pen, o la alemana Alice Weidel, a reducir o incluso retirar el apoyo a Kiev.
La política migratoria española fue centro de críticas durante la cumbre de Bruselas, donde algunos países señalaron a la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno de España como elemento que a su juicio provoca un efecto llamada a la migración irregular.






